domingo, 8 de abril de 2018

JOSÉ LUÍS


  Hoy es un día especial. No solo porque la Virgen de Flores regrese a su ermita, que también, propiciando una ocasión para acompañarla, en romería, compartiendo camino junto a gente que uno quiere.

  El 8 de abril, para mí, tiene otra dimensión. Han pasado nueve años desde que se quebró aquella sonrisa, aquel faro que a todos alumbraba, convocaba y unía. A pesar del tiempo, no lo olvido. 

  Hoy, cuando vaya caminando hacia la ermita, sentiré sus pasos a mi lado. Le echaré de menos. Un día más.





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