martes, 4 de octubre de 2016

FELICIDAD PLENA

    
    Hoy, sobran las palabras.
  La ilusión de meses se ha elevado a realidad: una nueva vida rejuvenece mi alma.
PARAJILLO QUE CANTAS
EN EL ALMENDRO,
NO DESPIERTES A MI NIÑA,
QUE ESTÁ DURMIENDO.
---
PAJARILLO QUE CANTAS
EN LA LAGUNA,
NO DESPIERTES A MI NIÑA,
QUE ESTÁ EN LA CUNA.

martes, 28 de junio de 2016

Al Pilar de Valverde...

Es hermosa. Y alegre. La mujer valverdeña, es hermosa y alegre. 
En 1901 el periódico El Liberal de Sevilla [1], por entonces dirigido por el escritor de la tierra José Nogales [2], recoge el artículo de Manuel Pérez Valverde del Camino. Impresiones de un viaje. La Feria. Progresos de un pueblo. En él, describe así su llegada y estancia una noche de feria:
"Serían las cuatro de la madrugada del próximo pasado jueves, cuando el tren que me conducía paraba en la estación de Valverde del Camino. (…) El real de la feria, asentado en un gran llano que desde la estación se divisa [3], (…). Allá fui, allá fuimos todos y pronto las primeras copas (…) dejaron sentir sus efectos. Se sirvieron unas y otras y comenzó la fiesta; una juerga puramente valverdeña. Apareció una guitarra no sé cómo ni por dónde y a sus acordes los valverdeños cantaron, dando así rienda suelta a una afición muy arraigada en ellos. (…) Había ya mujeres en buen número y el baile se imponía. Se hizo corro, salieron al aire las castañuelas y comenzó el baile. (…) En aquel baile y en muchos otros después, mil veces oí la popularísima seguidilla
VALVERDE DEL CAMINO
TIENE LA FAMA,
DE LAS MUJERES GUAPAS
QUE HAY EN ESPAÑA. 
Mil veces se cantó con gran gusto de los forasteros que la oían, para quienes esta copla encierra una gran verdad. (…)”
Así, no me extraña que la gente viniera a Valverde y cantara:
AL PILAR DE VALVERDE
VOY A DAR AGUA
POR VER LAS VALVERDEÑAS
TOCAR LAS PALMAS;
VOY AL RONQUILLO
POR VER LAS RONQUILLERAS
TOCAR PALILLOS.
El otro día, rebuscando en los archivos, vine a dar con material que elaboré para la presentación del libro A compás de palmas (sevillanas tradicionales de Valverde del Camino), en 2011. Para el acto, que se realizó en el Teatro Puerta del Andévalo, preparé una serie de vídeos, con distintas muestras de sevillanas valverdeñas. Uno de ellos presentaba esta famosa sevillana que grabaron en 1960 los Hermanos Toronjo y que hoy quiero compartir:

Es hermosa. Y alegre. La mujer valverdeña, es hermosa y alegre.

[1] Edición del 24 de agosto.

[2] José Nogales (Valverde21/10/1860 - Madrid7/12/1908). Nació en Valverde, donde su padre Manuel Nogales López, ejercía como escribano público. Periodista y escritor. Pasó parte de su infancia en Aracena. Estudió en Sevilla la carrera de Derecho y empezó a ejercer la profesión en Huelva, donde pronto se dio a conocer como político  y periodista. Su posicionamiento en contra del Gobernador de Huelva, de la Compañía de Riotinto y la actuación de las fuerzas armadas en Minas de Riotinto en los trágicos acontecimientos del 4 de febrero de 1888 (“año de los tiros”) le condenaron al ostracismo. Luego trabajó para el Ayuntamiento de Niebla, San Juan del Puerto y como bibliotecario de la Diputación Provincial de Huelva. Tras ganar un premio nacional con el cuento Las tres cosas del Tío Juan, adquirió fama nacional y, con sus trabajos posteriores, gran respeto. Publicó artículos en todos los periódicos de la época y en 1901 dirigió la edición para Andalucía de “El Liberal”. 

[3] Se refiere al barrio del Rollo, a la zona de La Charca.

viernes, 24 de junio de 2016

Brexit: un cuento con final conocido (que no feliz)

No soy conocedor de los complejos entresijos de la economía, ni de los hilos invisibles que tejen los estados en materia de seguridad u otros aspectos que se nos escapan a los ciudadanos de a pie. Pero yo intuía –sabía- que triunfaría el Brexit.
Porque la libra es la libra, como la pela es la pela. Y la raza británica, la raza; su raza. Si les interesa algo, allí estarán. Con buenos modales, sin alterarse, situándose por encima del bien y del mal. Luego, cuando deje de interesarles, se irán. Con buenos modales, sin alterarse. A esto le llaman “flema”. En medio da igual que queden desastres ambientales, la semilla de la explotación humana, calamidades sociales… Y siempre, todo ello, revestido de un  halo de endiosamiento.
He dedicado muchas horas a analizar el espíritu británico a través de su presencia en Huelva para explotar las minas de Riotinto. Explotar es la palabra exacta, pero en su acepción más extrema: recursos, personas y lo que haga falta, con tal de conseguir extraer el mineral. Les ciega el brillo del metal. No comparten, ni se comprometen con nada ni nadie. Solo dan si se benefician.
He leído varios libros y estudios de los viajeros británicos. Vienen a estudiarnos. Y se asombran de la pureza de algunas de nuestras costumbres y tradiciones. Pero para ellos es anecdótico. Un simple trabajo científico. Lo contemplan con la curiosidad que yo puedo poner en una hilera de hormigas que discurre en medio del campo para llevar un grano a su hormiguero.
Al margen del error político Cameron ¿ustedes creen que con estas credenciales pueden ser solidarios, entrar con honestidad a compartir recursos con algunos de los calamitosos países europeos?

Y nosotros, que no aprendemos, yendo a Eurovisión cantando en inglés.

domingo, 19 de junio de 2016

A guardar el gabán, que llega san Juan.

El calendario cristiano se asienta sobre fechas en las que antiguas civilizaciones ya practicaban fiestas y rituales. Eran conocedoras de momentos singulares de la Madre Naturaleza, como los solsticios -cuando el sol se queda un instante quieto para cambiar de ciclo, alcanzando su mayor o menor altura aparente en el cielo-, y lo celebraban a su forma. El solsticio de verano es el 21 de junio pero, por extensión, proximidad y la fuerza que el calendario cristiano concedió a la Fiesta de San Juan Apóstol, entre el 21 y el 24 se constatan muchas celebraciones que llevan asociados rituales donde suelen estar presentes elementos naturales como la vegetación, el agua y el fuego.
Es un cambio de ciclo, y hay que celebrarlo. Una fiesta que nos invita a cambiar de ropa, a despojarnos de lo malo –quemarlo-, a purificarnos con agua y a abrirle las puertas al amor.
Y el refranero –alguien me dijo el otro día que los refranes eran “cosa de abuelos”; nada que objetar si ello se asocia a experiencia, cultura tradicional y sabiduría popular, también cosa, por lo general, de abuelos-, se explaya por San Juan. Alude a cosas tan diversas como la meteorología:
Hasta san Juan, no te quites el gabán.
San juanada venida, primavera ida.
San Juan, san juanero, quita frío y pone sombrero.
Ni calor hasta san Juan, ni frío hasta Navidad.
      O a las repercusiones que tiene para la agricultura y el ciclo agrario -el campesino siempre anda mirando al cielo, y temblando-:
San Juan soleado, da gusto; pero lluvioso, es disgusto.
Aguas por san Juan, vinagre a la Navidad.
Agua por san Juan, quita aceite, vino y no da pan.
Sembrarás cuando podrás, pero por san Juan segarás.
Y no pueden faltar referencias a de la naturaleza:
Por san Juan las cigüeñas salen a volar.
El día de san Juan, salen los cigüeñinos a volar.
El pollo de enero, por san Juan va al comedero.
En el mes de san Juan, al sol se cuece el pan.
Ni a los alimentos del momento:
Por san Juan, la sardina moja el pan.
El conejo por san Juan y la perdiz por Navidad.
Por san Juan, brevas comerás.
Si quieres bien a tu galán, no le des coles por san Juan.
Y, de antiguo, donde había fiesta, estaba Cupido:
Bailemos este San Juan que el que viene, sabes Dios quién bailará.
La mañana de san Juan, mozas, vamos a coger rosas.
Noche de san Juan, noche de enramadas, en que los mozos rondan a sus (las) enamoradas.
Por san Juan hizo un año que te quería.
Y mil refrenes más. Tradicionalmente es un día de fiesta en todos los rincones de España.

¿Recuerdan el entrañable tema de Serrat? Fiesta. 


domingo, 12 de junio de 2016

Suspiros con caricias.


Te necesité.


¿No sentiste mis suspiros? ¿No notaste la caricia que atravesando el espacio –mínimo e infinito- que nos separa, voló hasta tí? ¿No se te clavó en el alma…? 

Hoy, esta noche, mañana, volveré a necesitarte. No temas al gélido viento. Soy yo.


MAÑANA POR LA MAÑANA

VA A CORRER UN VIENTO FRÍO,

NO LE ECHES LA CULPA AL VIENTO

QUE SON LOS SUSPIROS MÍOS.


  Valoro mucho mi tiempo y no quiero hacértelo perder a ti. Pero, créeme, merece la pena. Relájate, desconecta todos los sentidos menos el oído. Escucha estos tientos de Carmen Linares.


domingo, 5 de junio de 2016

Segaores

De niño, me gustaba sentarme en la pared del corral de mi casa y verles avanzar devorando el trigal. Llegaban una mañana cualquiera, temprano, con la blanda, y empezaban por la parte baja del cercado. La cuadrilla -manigero al frente- la formaban cuatro o cinco hombres todos ataviados con su peculiar equipo de trabajo: dediles y manijas en las manos, manguitos en los brazos, mandil en el pecho y zahones en las piernas, todo de cuero. Y la hoz, claro. Y sombrero. Pasaban calor. Sudaban. Bebían mucha agua. Ellas, sabedoras del calor del infierno, se lamentaban:


ESTOY SENTADA A LA SOMBRA

Y NO PARO DE SUDAR;

COMO ESTARÁN MIS AMORES,

QUE SE FUERON A SEGAR.


Salvo cuando se sentaban a tomar algo a media mañana, apenas conversaban: el trabajo les podía. No cantaban. La siega no era labor que permitiera respiro: la posición, el trabajo a desarrollar y el calor, no daban tregua.

Iban apilando las mies por cargas. Una carga estaba formada por nueve haces; un haz por seis gavillas; una gavilla por seis u ocho manojos, según fuera de trigo o cebada; y un manojo o llave, era la cantidad que el segador abarcaba en su mano. Al atardecer, el cercado quedaba segado y las cargas alineadas, con orden. Días después, en cangallas que portaban bestias, las llevaban a la era. 

Ya no se siega con hoz, a mano. Casi ni se siembra, ¿cómo se va a segar? El campo se dedica a pasto para alimentar el ganado. Y especialmente a los caballos, para mantenerlos bien y lucirlos en las romerías. Otros tiempos.

A mi recuerdo se asoma la hermosa música de Los segaores, de Jarcha. ¡Qué hermosura!


viernes, 27 de mayo de 2016

Sobre la tenacidad y el descuido



“Lo que se busca, se encuentra; lo que se descuida, se pierde”.
   Todo tiene sus excepciones, no siempre las cosas son así. Pero como ejemplo de la búsqueda sin descanso de lo que se desea -propio de personas tenaces y que no se arrugan-, me vale; y la segunda parte, como advertencia de que la relajación y falta de atención en lo que se persigue no son buenas compañeras, también.
   Esta frase es aplicable a todos los ámbitos de la vida. Por supuesto, también al amoroso. Hoy te ofrezco unas coplillas que tienen cierta correspondencia con la argumentación. Es decir, se mueven entre el amor y el desamor.
DE LOS SIETE PLANETAS
QUE HAY EN EL CIELO
TRES VAN EN CONTRA MÍA,
PORQUE TE QUIERO.
Y HE DE QUERERTE,
AUNQUE VENGAN EN CONTRA
TODOS LOS SIETE.
--
AUNQUE LAS PIEDRAS DEN GRITOS,
EL SOL DEJE DE CORRER
Y EL AGUA DEL MAR SE ACABE,
NO TE DEJO DE QUERER.
--
AL HOMBRE QUE ES PORFIADO
Y LA MUJER NO LO QUIERE,
LO COMPARO CON UN CALVO
QUE EN LA CALLE ENCUENTRA UN PEINE,
LO AGARRA Y LO TIRA A UN LADO.
--
YO TE QUISE A TI SOLITO;
TU QUISISTE A UN MONTÓN;
TU QUISISTE REPICAR
Y ESTAR EN LA PROCESIÓN.

domingo, 22 de mayo de 2016

Que por mayo era, por mayo


  

Hace una par de días, a propósito de mayo, -mes alegre, el de María, con sus romerías y fiestas, en el que la Naturaleza revienta los campos-, recordé los primeros versos de un antiguo romance: 


Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor, (…)


Pero en medio de tanto derroche de luz y explosión de colores, desde la oscuridad del presidio, el prisionero se consume en la tristeza y soledad:

sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión,
que ni sé cuándo es de día,
ni cuándo las noches son, (…)

Y hasta la oscuridad de la lóbrega mazmorra, llega la Naturaleza ofreciendo al preso un reloj que anuncia el alba:

sino por una avecilla
que me cantaba al albor.

Tenue esperanza en forma de canto, único vínculo con el mundo exterior. Pero habla en pasado y al ánimo del hombre asoma el desconsuelo. Luego, se torna en desesperación y sentencia:

Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

Cuanto dice y cuantos interrogantes plantea. 

Me fascina la sencillez de la literatura antigua, la que se escribía a mano, sin letra de imprenta. Y sin imprenta, claro. Con que brevedad y claridad muestran los sentimientos más profundos.

Dejo aquí la versión cantada del Romance del Prisionero (anónimo del siglo XIV) en voz de Joaquín Díaz.


sábado, 14 de mayo de 2016

Una de cuernos



El cancionero tradicional tiene infinidad de muestras con un marcado carácter machista. Es lógico: recoge la realidad de otro tiempo, por fortuna superado.
Un viejo dicho proclama que


“una mujer guapa, es un peligro; una mujer fea, es un peligro y una desgracia”

En definitiva, que todas la mujeres, por su hermosura -que todas tienen-, son un peligro, entendido este en el sentido de ser una apetecible flor en la que cualquier insecto gusta posarse. Y de ellos ya decía Óscar Wilde que "los hombres jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres mayores quieren ser infieles y tampoco lo logran".
Y así pasa lo que pasa.

CUANDO EN CÁDIZ SE ESTILABA
ECHAR CARNEROS AL MAR,
ECHÓ JUANA A SU MARIDO,
PA QUE APRENDIERA A NADAR.

--

ANOCHE TUVE YO UN SUEÑO
Y SOÑÉ UNA TONTERÍA:
QUE MI MARIDO ERA SASTRE
Y CON LOS CUERNOS COSÍA.

--

LLORA UN NIÑO EN UNA CUNA, 
DICE SU MADRE:
“CALLA QUE VIENE EL TORO”
Y ERA SU PADRE.

--

TU MARIDO Y EL MÍO
VAN A TOMARES;
LLEVAN UN PAR DE BUEYES, 
VENDRÁN DOS PARES.

--



PERICO VIENE DE ARAR
Y NO CABE POR LA PUERTA,
Y LE DICE SU MUJER:
“AGACHA LA CORNAMENTA”

--


YO ME VOY A VOLVER LOCO
PORQUE UNA VIÑA QUE TENGO
LA ESTÁ VENDIMIANDO OTRO.

--

SÓLO NUESTRO PADRE ADÁN
SE LIBRÓ DE TENER CUERNOS,
PORQUE NUESTRA MADRE EVA,
NO ENCONTRÓ CON QUIEN PONERLOS.

Solo encontré coplas en las que hablan ellas, pero los cuernos son, al menos, cosa de dos. Así que ellas necesitan de ellos y ellos de ellas. O ellos de ellos y ellas de ellas, vaya usted a saber…

sábado, 7 de mayo de 2016

La Virgen de Las Rocinas

Las tierras de Las Rocinas formaban parte del Reino de Niebla cuando fueron reconquistadas por Alfonso X El Sabio, en 1262.

 A la madre naturaleza se le fue la mano en Las Rocinas; tal vegetación, fauna y belleza derramó en ellas, que pareciera una réplica al paraíso. Y con estas virtudes, no era cosa de repartirla, ni cederla; así que se reservó como Coto Real para cazadero de la Corona. Y desde entonces, reyes, personalidades y gobernantes –entre ellos los últimos presidentes de gobierno-, han ido pasando por allí –ahora bajo el nombre de Doñana-, unos a cazar, otros a descansar y algunos, cualquiera sabe a qué.


Y fue así como, Alfonso X, encargó una imagen de la Virgen para el cazadero de Las Rocinas, que se instaló en una ermita mandada construir en 1298 por la reina María de Molina, personaje singular de la época, siempre ligada al poder durante los reinados de su esposo, Sancho IV, su hijo, Fernando IV, y su nieto, Alfonso XI.



De época del reinado de este último, en 1340, en el Libro de la Montería “que mandó escribir el muy alto y muy poderoso Rey Don Alfonso XI de Castilla y de León que fabla en todo lo que pertenece a las maneras de la Montería” -considerado el primer tratado de caza mayor-, que dedica un apartado a los “espacios de la Corona reservados para cazar”, en el que se encontra una referencia escrita a la existencia de una Ermita en Las Rocinas, dedicada a la veneración de Santa María de las Rocinas, la Virgen del Rocío.

Desde entonces no faltan referencias documentales a la Ermita de Las Rocinas, especialmente en los deslindes entre el Reino de Sevilla y Niebla y en los inventarios del término de Almonte. Más tarde, hacia 1575, se funda el Convento de la Victoria de los Frailes Mínimos, encargados de custodiar la ermita y organizan los cultos de septiembre.

Pero junto a estas referencias escritas, discurren leyendas -que no dejan de ser eso, leyendas-, creadas quizá con una base real o de forma interesada y luego mantenidas a través de la tradición oral, esa cadena que implica oír-retener-repetir, en la que la argumentación se olvida, enriqueciéndola con detalles propios y adaptándola a intereses personales, de los pueblos, de entidades y convirtiéndola en duna móvil.

En el siglo XV y XVI surgieron muchas leyendas asociadas a advocaciones. Apariciones, milagros, encuentros de imágenes por pastores o cazadores… Era la forma de iniciar el proceso por el cual una comunidad se encomendaba a una divinidad. En otras era despertarla, revitalizar el sentido religioso. En esta linea hay que enmarcarlas leyendas que circulan respecto a la Virgen del Rocío, que sitúan el origen de la advocación en el siglo XV.

Estas leyendas recogen que Gregorio Medina -un cazador de la actual Villamanrique de la Condesa-, encontrándose junto a otros compañeros de cacería en la zona de Las Rocinas -término de Almonte- halló en el hueco del tronco de un árbol centenario, la imagen de la Virgen. Dio cuenta a Almonte, por ser el pueblo más cercano, pero también llegó la noticia a oídos de la gente Mures -nombre primitivo de Villamanrique-, de donde era natural el cazador.
Escena tradicional que reproduce el momento en el que el cazador Gregorio Medina  encuentra la imagen de la Virgen del Rocío
Ambos pueblos manifestaron su deseo de llevar la imagen a su parroquia y, para resolver el conflicto, sometieron sus pretensiones al juicio de dos yuntas de bueyes que, uncidos a la misma carreta, enfrentaron sus fuerzas en direcciones opuestas, no pudiendo avanzar. El hecho fue interpretado como el deseo de la Virgen de permanecer en el lugar donde fue hallada, y allí se levantó la ermita. Esta versión forma parte de la historia oral que comparten los pueblos de la comarca.

Fuere como fuere, desde aquellos tiempos la devoción a la Señora de las Rocinas se fue extendiendo por las poblaciones cercanas y a mediados del siglo XV se empezaron a celebrar cultos, fiestas y romerías comunes de los pueblos del entorno. Un impulso importante se debió a los dos mil quinientos pesos que legó Baltasar Tercero -un aventurero sevillano que murió en Lima en 1594-, para instituir una capellanía en la Ermita de Las Rocinas. Con ello, la fiesta en honor de la Señora aumentó su solemnidad y concurrencia a lo largo de la primera mitad del siglo XVII.

En 1653, la Virgen -todavía conocida como Santa María de las Rocinas-, fue proclamada patrona de Almonte y, con el patronazgo, se cambió el nombre de Rocinas por el de Rocío y se acordó celebrar fiestas solemnes, con Misa y sermón, para siempre jamás, cada 8 de Septiembre, fiesta de la Natividad de María.

El primer atisbo de independencia de la Hermandad respecto a la Capellanía fundada con el dinero de Baltasar Tercero -que administraba el Concejo de la Villa y la Parroquia de Almonte-, se produce con ocasión de la destrucción de la Ermita a consecuencia del terremoto de Lisboa de 1755. La tardanza en su reconstrucción, que era competencia del Concejo, provocó la reacción de la Hermandad que inició su reorganización, buscando una cierta independencia del Concejo. Para ello se elaboró, y el Arzobispado de Sevilla aprobó, en 1758, la Regla más antigua que posee la Hermandad Matriz de Almonte. Otra resulta de esta reestructuración fue el cambio de fecha de la celebración de las fiestas y cultos que, desde entonces se realiza en Pentecostés.

Primera fotografía que se conserva de la Romería del Rocío. 1848.

Y surgió la fundación de las primeras hermandades filiales y comenzó a configurarse la romería, tal y como la conocemos hoy, en cuanto a estilo, maneras y cultos. Las primeras hermandades filiales se crearon hacia finales del siglo XVII y principios del XVIII; fueron, por este orden, Villamanrique, Pilas, La Palma del Condado, Moguer, Sanlúcar de Barrameda, Triana, Umbrete, Coria del Río, Huelva, San Juan del Puerto, Rociana, Carrión de los Céspedes, Benacazón, Trigueros, Gines, Jerez de la Frontera, Dos Hermanas, Olivares, Hinojos, Sevilla, Bonares, Puebla del Río, Bollullos par del Condado, Valverde de Camino…

De las 117 que hay en la actualidad, Valverde del Camino es la filial número 23. Se creó en 1935. Su embrión fue una “peña rociera” que fundó José Boza Domínguez a su llegada a Valverde, donde se incorporó a trabajar como médico. Desde entonces, con algún paréntesis durante la Guerra Civil, cada año los rocieros valverdeños peregrinan a la aldea del Rocío. Así cantan por fandangos la salve rociera:



El Rocío es un punto de encuentro de mucha gente entre la que, de forma especial, está la de Sevilla y Huelva. La convivencia en la aldea ha jugado una importantísima función como intercambiador cultural y folclórico. Siempre estuvo presente el fandango y la sevillana, que fue, y es, cantada, bailada y compartida por la gran familia rociera, en los lances de la diversión.

Por eso, si el fandango ocupó el vídeo anterior, quiero ahora terminar con una hermosa sevillana tradicional, que bien dibuja el regreso, la despedida y la intención de volver:

LA VIRGEN DEL ROCÍO
SE QUEDA SOLA,
EN AQUELLA MARISMA
SIENDO PASTORA.

SALUD Y SUERTE
PARA EL AÑO QUE VIENE
VOLVER A VERTE.




















































































viernes, 29 de abril de 2016

A ELLAS, LAS INCONDICIONALES

  Me siento ante el ordenador y, antes de tocar una tecla, pienso en mi madre. Siento la necesidad de hablarle. Pero no me hace falta: ella sabe que, en silencio, le digo; y yo sé que, con su dulzura habitual, me dice. Aunque vayan cayendo los años desde que se fue, nuestra comunicación permanece. Solo que hoy quiero mostrarle mi respeto y cariño públicamente, a través de esta coplilla semanal, aprovechando que el próximo domingo es el día de las madres. 
  Sé que es un simple reclamo comercial, no hay que prestar más atención a eso, pero se trata de una buena ocasión -todas son buenas- para recordarla si se fue, y mostrarle todo el cariño del mundo, si gozas del privilegio de tenerla aquí. Si es así, no lo dudes: dale un tierno beso, regálale una flor, dile cuánto representa para ti, cuánto la quieres. La harás feliz y siempre te alegrarás de ello. Ni sospechas el vacío que te dejará cuando se vaya.
  Yo, me reafirmo en un artículo que escribí hace unos años y que hoy comparto.


A TODAS LAS MADRES Y, ESPECIALMENTE, A LA MÍA, DE LA QUE CADA DÍA PERCIBO MÁS SU AUSENCIA.

  Dice una adivinanza popular

¿Quién será, quién será,
que nada nos pide y todo nos da?
   Nada hay comparable a una madre. Su entrega, dedicación y cariño no conocen límites. Siempre están ahí, dándolo todo y sin pedir nada a cambio. Un refugio permanente e incondicional.
   Pensamos que son eternas, pero un día… ¡Qué vacío! Nada, ni nadie, puede llenarlo. Pierdes la mayor de las referencias: la que empezó antes de nacer y te acompaña toda la vida. Porque tu madre, aunque se vaya, te acompaña siempre, permanece eternamente en tu corazón.
   Estas coplillas de hoy, que bien reflejan ese nexo –único e inigualable- entre madres e hijos, van por ellas.
 DÉJEME USTED QUE LE CANTE,
Y QUE LE CUENTE MIS PENAS,
YO NO HICE DAÑO A NADIE,
SÓLO PASÉ LA FRONTERA
CON TRES COSAS PA MI MADRE.
--
PONTE EL MANTONCILLO, MADRE,
 Y VEN CONMIGO A LA AUDIENCIA,
HABLE USTÉ CON EL FISCAL,
A VER SI CON SU PRESENCIA
ME SACAN EN LIBERTAD.
 --
CUANDO SALGO AL CONTRABANDO
CONTENTO EXPONGO MI VIDA,
PORQUE EL PAN QUE VOY GANANDO
ES PA MI MADRE QUERIDA
QUE EN CASA ME ESTÁ ESPERANDO.
 --
QUE TE HE QUERÍO CON LOCURA
ESO NO LO PUEO NEGÁ;
PERO HAS OFENDÍO A MI MADRE
YA NO TE QUIERO PA NÁ,
ANDA Y BUSCA QUIEN TE AMPARE.
 --
LAS MADRES SON LAS QUE SUFREN
QUE LAS NOVIAS NO LO SIENTEN:
SE BUSCAN CUATRO CHAVALES
Y CON ELLOS SE DIVIERTEN.
--
SI TE TOCA TE JOES
 QUE TE TIENES QUE IR
QUE TU MADRE NO TIENE
PARA LIBRARTE A TI.
--
MI MADRE ENFERMA EN LA CAMA
Y YO SIN PODERLA VER,
A MI ME AHOGA LA PENA,
PORQUE DE SEGURO SÉ
QUE AL VERME, SE PONE BUENA.
--
LOS SOLDADITOS DEL REY
CUANDO SE VAN A ACOSTAR
TIRAN EL GORRILLO Y DICEN:
MI MADRE, ¿CÓMO ESTARÁ?
--
TODAS LAS COSAS DEL MUNDO
SE COMPRAN CON LOS CAUDALES,
PERO NO SE PUE COMPRÁ
EL CARIÑO DE UNA MADRE,
SIENDO ÚNICA VERDAD.
--
LO MISMO QUE UN TORREÓN
QUE AZOTA Y CUARTEA EL VIENTO,
ASÍ ESTÁ MI CORAZÓN
CUARTEAO DEL SUFRIMIENTO
POR MI MADRE, QUE MURIÓ.
--
NO HAY PENA MÁS INSUFRIBLE
QUE LA MUERTE DE UNA MADRE;
OLVIDARLA ES IMPOSIBLE,
Y AUNQUE EL TIEMPO VA PASANDO
SIEMPRE EN TU RECUERDO VIVE.
--
AL VIENTO, AL VIENTO,
CUANDO NOMBRO A MI MADRE
¡CÓMO LA SIENTO!